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| Teatro Nacional Manuel Bonilla |
viernes, 10 de abril de 2020
NUESTRA POLÍTICA: UNA GRAN COMEDIA
sábado, 11 de octubre de 2014
DECALOGO DE LA SERENIDAD
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| Beatificado el 27 de abril 2014 |
jueves, 27 de marzo de 2014
HONDURAS: UN PAÍS ANTISISMICO (Parte I)
martes, 5 de julio de 2011
ATAJOS MOUSE
Win + Shift + M restaura todas las ventanas minimizadas;
Win + F abre el comando Buscar;
Win + G trae todos los gadgets (como el reloj) al frente;
Ctrl + Shift + Esc abre directamente el Task Manager (Administrador de tareas de Windows);
Ctrl + "+" Zoom in (acerca la visión) en cualquier navegador, como el Internet Explorer o el Opera;
Ctrl + "-" Zoom out (aleja la visión) en cualquier navegador;
Win + P muestra una ventana para administrar las pantallas, si usamos otra conectada a la computadora;
Win + Shift + N crea una carpeta dentro de otra abierta;
Win + Flecha hacia arriba maximiza la ventana activa;
Win + Flecha hacia abajo, si la ventana activa está maximizada, la restaura a un tamaño medio, y si está restaurada, la minimiza;
Win + Flecha izquierda fija la ventana activa al extremo izquierdo de la pantalla;
Win + Flecha derecha fija la ventana activa al extremo derecho de la pantalla;
Win + F4 cierra la ventana activa;
Win + T va saltando por las aplicaciones ubicadas en la barra de tareas;
Alt + D, en cualquier carpeta abierta, lleva el cursor a la barra de direcciones;
Alt + Enter muestra las propiedades del archivo o carpeta seleccionada;
Shift + F10 aparece el mismo menú desplegable que tenemos cuando hacemos clic con el botón derecho sobre cualquier archivo o carpeta; y
Alt + F4 cierra cualquier programa.
Finalmente, el shortcut que más me gusta y que no es exclusivo del Windows 7:
F11, con esta tecla podemos navegar por Internet sin ninguna barra, con la pantalla completa para el sitio que visitamos.
lunes, 30 de mayo de 2011
"MEL" VERSUS LA UEFA
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| Ex Presidente Constitucional de Honduras |
PLUMAS AL VIENTO
Habiendo logrado sus propósitos el Consejero envidioso, pasó a ocupar el lugar del sabio, y obtener favores, beneficios y poder; situación que lo llevó a envanecerse a tal grado que llamó la atención del monarca, el que, por los muchos años transcurridos desde que expulsó al sabio, ya había adquirido sabiduría y prudencia en su actuar. Por estas circunstancias, ordenó se investigara sobre las antiguas acusaciones que este último hizo contra el sabio desterrado y comprobó que todo había sido una falsedad y que había actuado apresurada e injustamente contra el hombre que siempre le fue leal y le brindó sabios consejos. En tal virtud, mandó buscar al sabio desterrado y lo hizo venir al palacio y hacerle saber que se había cometido una gran injusticia contra él por las falsedades divulgadas
en su contra y por lo cual mandaría a decapitar al difamador, dejando a voluntad del sabio si lo perdonaba y trayendo el Emperador a presencia suya y del sabio al difamador, le dijo que dejaba a su criterio la ejecución o su perdón, por lo que el mentiroso y falsario consejero, imploró de rodillas ante el sabio pidiéndole clemencia por sus viles acciones diciendo que dedicaría el resto de su vida a restablecer su honorabilidad, sabiduría y decencia ante el pueblo y la Corte. Sin inmutarse el viejo hombre sabio le dijo que le perdonaba la vida, con una sola condición. Inmediatamente el difamador respondió que haría cualquier cosa para subsanar su falta. Siendo esta su respuesta; el sabio le dijo al malévolo consejero que su condición consistía en que se llevara Diez almohadones de plumón de blancas garzas que contendrían diez mil plumas cada uno, que subiera a la cima de la montaña de los vientos, las esparciera y que luego las recogiera todas y se las trajera, y contadas que fueran, si estaban las cien mil, le perdonaría la vida. Ante tal condición el difamador replicó que era imposible que pudiera recoger las plumas lanzadas al viento pues este las esparciría por todos lados. Ante esta réplica el sabio le contesto: Si me dices que es imposible para ti recoger las plumas lanzadas al viento, ¿Cómo entonces me prometes que dedicaras tu vida a restablecer mi honor desdiciendo todas las falsedades que lanzaste en mi contra en todo el Imperio? Sabes perfectamente que esto también es imposible. Siendo entonces que no pudiendo cumplir la condición que el sabio impuso, el malvado e intrigante consejero fue ejecutado.”
La moraleja: cuando al alguien se le difama, se le calumnia y se la mancha su honor, no importa que pruebe ante los tribunales y ante la justicia su inocencia y su honorabilidad pues siempre habrá plumas que el difamador o el difamado no podrán recoger. Es por eso lamentable que algunos “periodistas” que tienen el privilegio de “informar” no comprendan el alcance de lo que es calumnia y difamación y que por sus falsedades no sean castigados.
martes, 9 de noviembre de 2010
RESPUESTA
jueves, 28 de octubre de 2010
INSEGURIDAD EN TODOS LOS ASPECTOS
En este se enfatiza que Nicaragua se esta convirtiendo en el líder en la atracción de la inversión extranjera: Por ejemplo, empresas brasileñas con la inversión de $ 5 millones comenzó los estudios para la construcción de un puerto de aguas profundas en el Atlántico nicaragüense con una inversión inicial de $300 millones y que seguramente será la competencia del atrofiado puerto Cortés, presa de la corrupción y el saqueo: En el mismo se dice sobre la implementación de “Políticas agresivas” para construir una imagen positiva del país ante el mundo:
Nosotros los hondureños las únicas políticas agresivas que conocemos son las de la Resistencia
Al país hermano están acudiendo inversionistas de China Continental, de Taiwán, EE UU, Chile, Perú, Panamá, Canadá, México, Europa y Centroamérica. En Nicaragua funciona verdaderamente el Régimen de Zonas francas donde se están invirtiendo más de $ 400 millones: El sector textilero está en pleno desarrollo con el apoyo de la empresa privada. Total, que muchos de esos inversionistas expresan: “Este es un gran país para invertir, el costo de producción es bajo, se tiene un compromiso de trabajo sin conflictos laborales y un clima de seguridad… ¿Quién podría decir esto de Honduras actualmente? Si aquí las zonas francas quedaron en el papel solamente, las maquilas se están marchando hacia Nicaragua, la empresa privada esta agarrada de las greñas con el gobierno que los culpa de todos sus males y el ancestral pleito entre trabajadores y empresarios: La policía manejada por el crimen organizado y un gobierno, que si bien es cierto que recibió un País saqueado, no ha dado un ejemplo de fortaleza y dirección y en aras de la reconciliación se ha dedicado a fomentar la impunidad perdonando a los saqueadores de los bienes del pueblo y a suplicar de rodillas que nos den limosna aquellos que nos humillaron y despreciaron.
Reflexionando sobre esto solamente nos cabe preguntarnos: ¿Quién o quienes están interesados en destruir a nuestro país? ¿A quien o a quienes hay que poner en orden o tras las rejas? ¿O es acaso que debemos retornar a los gobiernos de fuerza para tener orden y respeto a la vida y los bienes y a la Seguridad? Que Dios nos agarre confesados. Decía Aristóteles: “No conocemos lo verdadero si ignoramos la causa”.
viernes, 11 de junio de 2010
CARTAS EN CUERO CRUDO
lunes, 17 de mayo de 2010
Y EL ALCALDE DIJO "PRIMERO LOS POBRES".
viernes, 16 de abril de 2010
ESENCIA
En el camino de la vida se van adquiriendo hábitos y conocimientos que poco a poco van conformando nuestro acervo cultural, forjando nuestra personalidad y, por ende, nuestra esencia.
Con la serenidad que dan los años ya vividos, es tiempo de mirarse el ombligo, descubrir nuestra propia esencia e intentar desarrollar opiniones y pensamientos escritos, acerca de circunstancias y sucesos que acontecen en nuestras propias vidas y que puedan interesar a otras personas.
En ese quehacer pueden aflorar sentimientos, y puntualmente estados emocionales, que a través de una comunicación subliminal puedan ser percibidas por quien las lee.
El término esencia (del latín essentia, del verbo esse, ser, derivado del griego ousia) designa en metafísica la realidad persistente de un ser a través de las modificaciones de sus accidentes De un ser se puede decir que es, o lo que es, lo que introduce los dos correlativos esencia y sustancia. El primero hace la pregunta del qué es lo que para un ser, y permite desprender de ello la naturaleza esencial e invariable de los objetos, Seguidamente, se distingue, por oposición esta vez, la esencia de la existencia, en la medida en que la existencia es la realización de la esencia.
La crítica de esta distinción pasa habitualmente por la negación de la esencia, sea como realidad, sea como ser inteligible por el hombre. Es el caso por ejemplo en el esceptisismo y para Nietzsche. Esta negación se transforma a veces en nihilismo, puesto que ya no es posible hacer de la realidad un objeto inteligible dotado de sentido y que los valores de la ética no encuentran ya fundamento cierto alguno.
Un argumento en contra del concepto de esencia es que el llegar a ser no admite ninguna realidad estable, puesto que la idea de un ser inmutable es contradictoria, y que lo que llamamos esencia no es más que un agregado efímero de fuerzas o átomos.
Consecuencia de la negación de la esencia, la afirmación de la sola existencia.
"De ahí conocí que yo era una sustancia de la cual toda la esencia o la naturaleza no es más que pensar." (Discurso del Método, 4ª parte) Descartes.
"La esencia, es todo lo que la realidad humana entiende de sí misma como habiendo sido" (El Ser y la Nada, 1ª parte, capítulo 1) Sartre.
martes, 9 de marzo de 2010
EPIDEMIA RECURRENTE
Aunque no soy un personaje importante, sí tengo muchos amigos que se mueven en las altas esferas del Poder, la política y la riqueza. Y cuando por casualidad me reúno o me invitan a una reunión en la que se encuentran varios o algunos de los posibles infectados, aprovecho la ocasión, de manera indirecta y supuestamente disimulada, para vacunarlos contra la “ENFERMEDAD DEL ZOPILOTE”. Y en vista de que no soy médico ni nada que se parezca, viene al caso hacer pública mi manera de vacunar a todos los grandes señorones y señoronas de antes y de ahora, porque esta recurrente “ENFERMEDAD DEL ZOPILOTE” se vuelve epidemia siempre que hay un cambio de gobierno. Y el ejemplo más claro es lo acontecido con el depuesto Presidente Don Manuel Zelaya Rosales a quien lo contagió Hugo Chávez Frías. Esto quiere decir que esta enfermedad llega hasta, los ya de por sí encumbrados, que afectados por ella quieren encumbrarse más.
Es un hecho, sin lugar a dudas, que esta enfermedad nuevamente apareció en Honduras sumándose a “la Fiebre Porcina” “al dengue” y otras, pues se efectuó un cambio de Gobierno y tomó el Poder Don Porfirio Lobo Sosa, deduciendo por la manera de cómo se ven las cosas que atacará con gran virulencia (si es que cabe esta palabra) a muchos de los favorecidos con cargos públicos, por lo que me he tomado la libertad de acudir a mi amigo Rodrigo Won Arévalo a que se sume a esta campaña de vacunación contra esta epidemia pronta a atacar, y por sus medios periodísticos masivos vacunar a las personas propensas a ser infectadas, pues las personas enfermas ya no tienen remedio hasta que ceda la epidemia y el foco de infección que llega al terminar el período de gobierno; pero entre tanto, le hacen mucho daño al pueblo humilde y a la nación.
Esta vacuna para los propensos, consiste en contarles una experiencia que tuve hace ya algunos años, para ser más preciso, al inicio del gobierno del Licenciado Rafael Leonardo Callejas Romero, y que me hizo conocer y aprender en qué consistía y cuáles son sus síntomas. Este conocimiento resultó al visitar, por motivos profesionales, a uno de los nuevos grandes burócratas de ese Tiempo y que recién nombraban por primera vez en su vida, en un cargo público.
Mi experiencia y conocimiento sobre el tema se inicia un día como cualquier otro, al llegar ante la secretaria de uno de estos personajes ya infectados, la que, antes de que yo pudiera expresar el motivo de mi visita, me dijo de sopetón ─ presuponiendo el motivo de mi visita ─ que no había vacantes, y que el “Licenciado” no podía atenderme. Ante tal actitud, me sentí ofendido, por lo que también respondí de manera agresiva y le dije: “Mire señorita, vengo a esta oficina por motivos profesionales, no vengo a pedir “chamba”, tampoco ningún favor. Además el señor que es su jefe NO ES LICENCIADO, pues no ha obtenido ningún título universitario y creo que ni siquiera terminó la secundaria. Al menos que le digan licenciado porque tiene licencia para manejar carro.
Viendo yo, que había cámaras que enfocaban a todas las personas que llegaban ante la referida “Recepcionista” y lógicamente sabiendo que “El Licenciado” me estaba viendo, y siendo yo una persona sobradamente conocida para él y conservando aún la ingenua seguridad de que “el amigo” me recibiría, aún con la grosera actitud de la joven que me “atendía” y no de él, nuevamente me dirigí a la Secretaria y le dije: “Dígale a su jefe, que seguramente me esta viendo, que necesito que me reciba porque tengo asuntos oficiales que tratar con él.”
La secretaria, de mala gana entró a la oficina de su jefe, luego, casi al instante, regresó y me dijo: “Dice “El Licenciado” que disculpe usted, pero que en este momento no lo puede atender porque está en una reunión muy importante, que si usted quiere deje su número de teléfono para decirle cuando lo puede recibir.”
Ante esta actitud grosera por parte del burócrata de marras y sabedor yo de que se encontraba reunido con una pacotilla de vagos que iban a esa oficina a terminar las tertulias que el día anterior dejaban inconclusas en la cantina que frecuentaban y que no era verdad la importante reunión, me llené de indignación y me fui. Pero no me quedó más remedio que guardarme el enojo.
Un tiempo después, estando yo reunido con algunos buenos amigos, comente sobre el incidente que he narrado ya que el referido “Licenciado” era conocido por todos. Me imagino que mi relato reflejaba mi enojo, ya que un amigo de mucha experiencia y sobrados años, Don Rafael Callejas Valentine, que se encontraba entre los presentes me dijo: “Mirá mijo, no te amargues la vida por eso, lo que te pasó es muy común y debés de comprender que esa actitud es consecuencia de “LA ENFERMEDAD DEL ZOPILOTE, ese es el síntoma característico.” Con gran curiosidad, le pedí a don “Rafaelito” que me explicara en qué consistía esa enfermedad, y este me contestó haciéndome una pregunta: ¿“Has visto con atención a los zopilotes.? Y él mismo se contestó: “Vos los mirás como se remontan a grandes alturas y casi no los distinguís en el cielo, pero si ponés atención ves, que se mantienen raudos, inconmovibles, casi no mueven las alas, dejándose llevar por las corrientes de aire, disfrutando de la situación en que se mantienen. Pierden la dimensión del mundo en que viven, de la realidad, de su entorno. No escuchan nada ni a nadie por la altura a que se han subido. Los enfermos de este mal, Solamente escuchan a su ego. Como los zopilotes solamente al viento. Y aprecian únicamente al adulador. No distinguen al amigo. Están ciegos del alma y de la conciencia, la Tienen borrada y en total oscuridad. Miran hacia abajo, pero a todos nos ven como unos pequeños e insignificantes seres. A veces hasta nos ensucian con los deshechos de su alma enferma, que expulsan con el desprecio que expresan por los demás. No se dan cuenta, que si ven hacia arriba, comprobarán que existe un universo encima de ellos. Pero......” El amigo guardó silencio, por lo que lo urgí a que me diera la respuesta. Luego respondió: “Pero la verdad es que estos enfermos, como el zopilote, siempre, forzosamente tiene que bajar a comer... lo que siempre han comido.
Como corolario a esta historia, debo de decir, que el personaje al cual me referí al principio, como al que yo llegué a visitar y que dio pie a esta historia, era alguien a quien consideraba un buen amigo mío, al que, un tiempo después de lo sucedido, fue despedido del cargo que ocupaba, por corrupto e incapaz y llegó a pedirme un gran favor. El cual, ya superada mi indignación por su errada conducta, se lo hice sin ningún rencor, sino más bien con lastima. Ya que la manera que Dios le concedió para aprender humildad y castigar su soberbia, fue muy dura. Y pretendiendo con este relato que las personas a las que aludimos, no anden dando besitos y abrazos hipócritas a Raimundo y medio mundo para congraciarse con los que despreciaron y ofendieron en sus momentos de poder, para que les den de nuevo su amistad, confianza y respeto. Sin embargo, en lo único que no concuerdo con Rafaelito es que estos personajes enfermos, si bien es cierto que en determinado momento dejan de ser poderosos, en la mayoría de los casos salen de esos cargos convertidos en millonarios y potentados por sus malas artes y ya no regresan a comer lo mismo que comían antes. JAROVEMA
sábado, 27 de febrero de 2010
WILLIAM V. WELLS: EXPLORACIONES Y AVENTURAS EN HONDURAS.
OBRA PUBLICADA EN NEW YORK EN IDIOMA INGLÉS EN 1857. EDICIÓN EN CASTELLANO DEL BANCO CENTRAL DE HONDURAS. TALLERES TIPOGRÁFICOS DEL BANCO CENTRAL DE HONDURAS, TEGUCIGALPA D.C.
“Cabañas no sólo es el Bayardo de Honduras, el Caballero sin miedo y sin tacha, sino también, el Cid Campeador de Centro América, que combatiera constantemente por la Federación y por la Patria. La vida de Cabañas es el poema humano de la Libertad, que está esperando un Romancero popular. La empresa federal: Dios, Unión, Libertad, fue siempre su divisa. Cabañas que gobernó en Honduras, tendrá siempre el suave resplandor de la luna. No es posible hablar del Gran Capitán centroamericano (Francisco Morazán) que nació en Tegucigalpa, sin recordar al ilustre soldado hondureño que muriera en Comayagua. Estos héroes inseparables, que cubiertos con el tricornio republicano, con la banda del Magistrado al pecho, y montados sobre el corcel de Batalla, señalan juntos con la espada el horizonte, son hechos ciertamente para el cantar de gesta y la epopeya. Son comparados los dos, por su valor y sus virtudes, a los varones de Plutarco, que engrandecieron a Esparta, a Atenas y a Roma”.
lunes, 15 de febrero de 2010
MORALEJA CAPERUCITA ROJA
domingo, 14 de febrero de 2010
CAPERUCITA ROJA CHARLES PERRAULT
Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
—Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla. Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
—Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
—¿Vive muy lejos?, le dijo el lobo.
—¡Oh, sí!, dijo Caperucita Roja, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
—Pues bien, dijo el lobo, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
—¿Quién es?
—Es su nieta, Caperucita Roja, dijo el lobo, disfrazando la voz, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
—Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
—¿Quién es?
Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
—Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
—Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:
—Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.
Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
—Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
—Es para abrazarte mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene!
—Es para correr mejor, hija mía.
Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene!
—Es para oír mejor, hija mía.
—Abuela, ¡que ojos tan grandes tiene!
—Es para ver mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué dientes tan grandes tiene!
—¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.
lunes, 11 de enero de 2010
MARQUÉS DE SADE - EL MARIDO COMPLACIENTE
- Sin más explicación – dijo la madre -, porque la decencia no me permite entrar en ciertos detalles, hay una sola cosa que debo recomendarte, hija mía; desconfía de las primeras proposiciones que te haga tu marido, y dile con firmeza: no, señor, de ningún modo es por allí por donde se posee a una mujer honesta; por cualquier otro lado, tanto como le guste, pero por allí no, por cierto...
Se acuestan, y por principio de pudor y honestidad que no le había siquiera sospechado, el príncipe, queriendo hacer las cosas en regla por lo menos la primera vez, ofrece a su mujer sólo los castos placeres del himeneo pero la jovencita bien instruida, se acuerda de la lección:
- ¿Por quién me toma, señor? – Le dice -, ¿se pensó usted que yo consentiría en tales cosas? Por cualquier otro lado, tanto como le guste, pero por allí no, por cierto...
- Pero, señora...
- No, señor, es en vano, nunca va a conseguir que consienta.
- Pues bien, señora, hay que satisfaceros – dijo el príncipe, apoderándose de los altares que le eran caros -; me disgustaría mucho que se dijera que alguna vez quise desagradarle.
Y que vengan ahora a decirnos que no vale la pena instruir a las chicas sobre lo que deberán dar algún día a sus maridos.
viernes, 1 de enero de 2010
NOCTURNO Rafael Alberti

Envuélvete
desnuda y blanca, en tu sábana.
Te esperan en el jardín
tras las tapias.
Tus padres mueren, dormidos.
Deja ese sueño.
Anda.
Tras las tapias,
te esperan con un cuchillo.
Vuelve de prisa a tu casa.
Deja ese sueño.
Anda.
En la alcoba de tus padres
entra desnuda, en silencio.
Corre de prisa a las tapias.
Deja ese sueño.
Sáltalas.
Vente.
¿Qué rubí yerve en tus manos
y quema, negro, tu sábana?
Deja ese sueño.
Anda.
... Duérmete.
jueves, 31 de diciembre de 2009
PARA OWEN Stephen King

qué otras escuelas son graduadas.
Llego hasta Fruit Street y apartas los ojos.
Caminando bajo estos árboles amarillos
llevas bajo el brazo tu fiambrera del ejército, y tus
piernas cortas, enfundadas en ropa de trabajo
transforman tu sombra en unas tijeras
que no cortan nada en la acera.
De pronto me dices que todos los estudiantes allí son frutas.
Todos prefieren coger arándanos porque son pequeños.
Las bananas, dices, son los guardias.
En tus ojos veo reuniones de naranjas, y
asambleas de manzanas.
Todos, dices, tienen brazos y piernas
y las sandías son a veces tardías.
Son torpes y gordas.
Como yo, dices.
Podría decirte muchas cosas, pero mejor no.
Los niños sandía no saben abrocharse los zapatos;
se lo hacen las ciruelas.
O cómo te robo la cara...
te la robo, te la robo, y la llevaré en lugar de la mía.
Pero sobre la mía se gasta enseguida.
Lo hace por estirarla.
Podría decirte que morir es un arte
y que aprendo deprisa.
Creo que en esa escuela ya has
elegido tu propio lápiz
y empezado a escribir tu nombre.
Supongo que entre ahora y luego, podríamos
algún día hacer novillos y llevarte a Fruit Street
y yo aparcaría bajo la lluvia de las hojas de octubre
y miraríamos cómo una banana acompaña a la última sandía,
retrasada, a través de ese portal.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
TÁCTICA Y ESTRATEGIA Mario Benedetti
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
lunes, 28 de diciembre de 2009
10 MANERAS DE IMPACTAR AL CLIENTE EN NUESTRA PRIMERA VISITA

PARA EMPEZAR BIEN EL 2010....
Todos somos vendedores. Eso es una realidad, ya sea que estemos en contacto con el cliente final o no. Este artículo es de un alto interés para usted que debe salir a ver clientes, pero también para quienes tienen que atenderlos en las oficinas.
Supongamos que es la primera visita que hace a ese cliente. Supongamos que es un cliente potencial, es decir, a quien intentamos apenas venderle algo. Usted va bien preparado con una presentación de ventas profesionalmente montada, con todos sus recursos impresos de apoyo e incluso lleva una lista de respuestas a posibles objeciones que el cliente podría ponerle. Usted ha hecho la tarea como se debe, ¿verdad?
Pero, ¿le comprará ese cliente? Todo lo que usted ha hecho es sólo parte de la venta, porque si usted no ha tomado los pasos apropiados para impactar positivamente a ese cliente en su primer contacto, la venta podría caérsele.
Muchos vendedores no son tan exitosos cerrando ventas, porque tal vez le dan poca importancia a la primera impresión que puedan hacer en el cliente. Y sin embargo esa, justamente, es una de las razones primarias por las cuales no les compran.
Los vendedores que son capaces de presentar una imagen profesional y positiva en su primera visita, no sólo sobresalen de entre el montón, sino que tienen mayores posibilidades de cerrar la venta.
Usted tal vez ha oído la expresión: “Ese podría venderle hasta a un muerto”. Se refieren a buenos vendedores con un alto nivel de éxito.
Es un hecho que ese tipo de ejecutivos comparten muchas características y poseen cualidades que los separan del promedio dentro de la empresa. Una de esas características es que son muy cuidadosos en el manejo de esa primera (pero duradera) impresión.
Vamos a presentarle diez maneras en que usted puede impactar en esa primera visita:
1. Investigue a la empresa.
Antes de llegar donde el cliente, investigue todo lo que pueda acerca de esa empresa e incluso de la industria en que está ubicada. Si es posible indague acerca de la persona con quien usted se va a reunir.
Lleve en su maletín brochures de esa empresa o recortes de anuncios que ésta haya sacado. Navegue en Internet: tal vez tengan una página en la red. Intente leer una “memoria anual” de esa empresa. Todo ello lo proyectará a usted como un profesional.
2. Llegue puntual.
Nunca llegue tarde a una cita con un cliente. Este punto es fundamental para los clientes. Si por alguna razón de fuerza mayor usted fuera a retrasarse, asegúrese de llamar al cliente antes de que llegue la hora de la cita para ofrecerle explicaciones y disculpas.
Llegando puntual usted demuestra respeto por el cliente y también que usted es una persona organizada con su propio tiempo.
3. Proyecte una apariencia profesional.
Una presentación ejecutiva y bien cuidada es crucial. Tenga presente que primero se nos juzga por nuestra apariencia, por cómo nos vemos y cómo nos desenvolvemos. Cuide su cabello y su peinado.
Asegúrese que sus zapatos luzcan limpios. Intente que su ropa sea la adecuada para la ocasión. Cuide el estado y apariencia de su maletín y de otros aditamentos que lleve.
4. Trate a la recepcionista y a la secretaria con respeto.
Si su intención es desarrollar una relación fuerte y profesional con ese cliente, es muy inteligente hacerse amigo del personal de esa empresa. A veces nos sorprende el nivel de influencia que una persona en un puesto de asistencia puede tener sobre quien toma las decisiones. ¡Use su sentido común!
5. No sea muy “confianzudo”.
No es conveniente que usted llegue donde el cliente y se siente sin haber sido invitado a hacerlo, o que coloque sus cosas sobre el escritorio de él. Demuestre respeto y cortesía por su anfitrión. Recuerde que los pequeños detalles muchas veces hacen la diferencia.
6. Llegue preparado.
Asegúrese de llegar preparado con sus materiales; organícelos de tal forma que le sea fácil localizarlos cuando los va mostrar.
Lleve todos los brochures del producto o servicio que va a ofrecer y siempre deje una copia de ellos con el cliente. Si puede, lleve cartas testimoniales de otros clientes. Ese “kit” de materiales puede hacer la diferencia a la hora de cerrar la venta.
7. Hable menos, escuche más.
La vida le dio dos orejas y una boca. Por algo será. Controle la conversación haciendo preguntas inteligentes que lleven hacia su objetivo, pero no monopolice la conversación. Muchas veces, si lo permitimos, el cliente mismo nos irá descubriendo sus propias necesidades.
8. No ofrezca soluciones antes de identificar las necesidades.
A veces estamos ansiosos (o nerviosos) y ello se demuestra en que queremos llegar al cierre de la venta en el primer minuto. Eso nos quita impacto con el cliente. Primero identifiquemos qué es lo que el cliente necesita, y luego ofrezcámosle soluciones con base en los productos o servicios de nuestra empresa. Y muy importante: no ofrezca más de lo que usted sabe que puede cumplir. Esto es crucial.
9. Use un vocabulario apropiado.
Asegúrese de sonar respetuoso y con un vocabulario apropiado para la ocasión. Y no caiga en la tentación de “imitar” al cliente cuando éste, tal vez porque está en su propio medio, usa palabras menos apropiadas. De igual manera, evite el uso del “vos”.
Ningún cliente se resentirá si usted lo trata de “usted”.
10. Mantenga una actitud positiva.
Proyecte una sensación de seguridad. Lleve puesta siempre una sonrisa profesional y salude con un adecuado apretón de manos. Y trate de pensar siempre positivamente respecto al resultado de la reunión. Enfóquese en las posibilidades y eso le ayudará a impactar al cliente.
Una relación de negocios comienza por una primera reunión, pero igual puede terminar en esa primera cita si no tomamos en cuenta estas sutilezas de los negocios. Tomarse el tiempo para trabajar estos detalles, puede hacer la diferencia para usted como vendedor, y para la adecuada proyección de imagen que todos debemos procurar para la empresa que representamos.


